Muchos de nosotros a la hora de cotizar un camión pluma no sabemos si comprar primero la pluma o el camión. Y ya sea por comodidad o por la falta de experiencia vamos directo al concesionario más cercano. Aquí nuestro querido amigo nos vende el camión que considera apto para el trabajo que necesitamos. Compramos el camión, nos dirigimos hacia el "gruero" y resulta que el camión no le "hace" a la pluma que necesitamos. Parece lógico pero es un error frecuente en el mundo de los camiones grúa, y es que primero hay que saber cuanto peso y a que distancia es lo que deseamos levantar, para así comprar una grúa que soporte el tonelaje y finalmente comprar el camión para que soporte la grúa.
¡Así que ya saben! Optimicemos nuestros recursos, tiempo y hagamos las cosa paso a paso en el orden adecuado.
Rodrigo Mazo V.
Asesor comercial
982594755
Aquí les dejo una historia que me recuerda esta situación.
La lechera
¡Así que ya saben! Optimicemos nuestros recursos, tiempo y hagamos las cosa paso a paso en el orden adecuado.
Rodrigo Mazo V.
Asesor comercial
982594755
Aquí les dejo una historia que me recuerda esta situación.
La lechera
"Una vez la hija de un
granjero llevaba muy contenta un cántaro lleno de leche recién ordeñada. Esta
leche lo vendería cuando llegue al pueblo, así que mientras caminaba comenzó a
soñar despierta y en voz alta decía:
- Cuando venda esta leche tan cremosa y fresca la venderé a buen precio y luego compraré una gallina ponedora. La llevaré al gallinero y luego de un tiempo tendré más de cien pollitos en mi corral.
La lechera seguía sacando cuentas y decía:
- Cuando venda esta leche tan cremosa y fresca la venderé a buen precio y luego compraré una gallina ponedora. La llevaré al gallinero y luego de un tiempo tendré más de cien pollitos en mi corral.
La lechera seguía sacando cuentas y decía:
- Cuando los
pollitos crezcan y estén listos los venderé a un alto precio, de modo
que compraré un lindo cerdito al cual cuidaré y engordaré con bellotas del
campo, para cuando esté grande y convertido en jamones y chorizos, venderlo a
buen precio. Luego con ese dinero me compraré una vaca que me dará leche
sin cesar con un ternerito que los tendré jugando en el campo todos los días.
Era tanta la alegría que tenía la lechera con sus planes futuros que se tropezó con una piedra, donde el cántaro rodó por el suelo, derramándose toda la leche y acabando todos sus planes en un instante.
Era tanta la alegría que tenía la lechera con sus planes futuros que se tropezó con una piedra, donde el cántaro rodó por el suelo, derramándose toda la leche y acabando todos sus planes en un instante.
Pobre lechera que al
ver tan triste momento, entre lágrimas exclamó:
-Cómo antes
estaba, ahora me quedo sin ternera, sin vaca, sin cerdito, sin pollitos, sin
gallina, sin huevos y sin leche".

Muy buena información ! Muchas gracias !! Ojalá sigas subiendo más consejos
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